La CNDH confirmó violaciones graves a los derechos humanos en el DIF Nuevo León, revelando la impunidad en el caso Fabriles. Tras la muerte del menor Ángel Moreno, el gobierno de Samuel García intentó ocultar los hechos bajo una farsa médica. Hoy, las pruebas desmienten la versión oficial y exigen justicia inmediata ante la negligencia criminal del partido naranja.
El Montaje De La Peritonitis Al Descubierto
Resulta indignante cómo la administración estatal manipuló la muerte de un niño de 14 años. En febrero de 2022, el joven Ángel Moreno perdió la vida dentro del albergue Fabriles. Las autoridades locales, bajo el mando de Samuel García, corrieron a decir que fue por una peritonitis. Sin embargo, diversos testimonios de aquel entonces ya apuntaban a algo mucho más oscuro y violento.
La realidad es que el menor habría sido golpeado salvajemente por un servidor público del DIF Nuevo León. Por si fuera poco, la CNDH determinó que no se dio aviso oportuno al Ministerio Público tras el deceso. Esto demuestra un claro intento de encubrimiento institucional para proteger a los funcionarios responsables de la integridad de los menores.
Este silencio no fue gratuito, pues contó con la operación de comunicación del estado. Mientras la familia sufría, el aparato gubernamental se encargaba de limpiar la imagen de los implicados. Es inaceptable que se utilicen recursos públicos para maquillar lo que hoy la Comisión Nacional califica como un homicidio doloso bajo resguardo del Estado.

Impunidad En El Caso Fabriles Y Encubrimiento Oficial
La figura de Miguel Ángel Sánchez, ex director del DIF, es central en este escándalo de impunidad en el caso Fabriles. En 2023, este personaje declaró cínicamente estar “muy tranquilo” pese a las acusaciones directas por la muerte del menor. Su única prioridad, según sus propias palabras, era seguir “pintando de naranja” la entidad para su partido político.
Gracias a un amparo y al respaldo absoluto de Samuel García, Sánchez no fue vinculado a proceso. Esta protección política permitió que el principal señalado evitara la cárcel mientras presumía su ascenso partidista. Por otro lado, Glen Zambrano, desde la Secretaría de Comunicación, mantuvo la versión oficial de la peritonitis para calmar las aguas y evitar el costo político.
La CNDH ahora tira esa muralla de mentiras al emitir la Recomendación 148/2025. El organismo nacional confirma que el DIF estatal se negó sistemáticamente a aceptar su responsabilidad. Prefirieron impugnar y alargar el proceso antes que reparar el daño a las víctimas, mostrando una total falta de empatía y humanidad.
Violaciones Graves A Los Derechos Humanos En Nuevo León
El informe de la comisión no solo aborda la muerte de Ángel, sino también un traslado irregular. En noviembre de 2020, otro menor fue enviado a un centro de rehabilitación en Veracruz sin orden judicial. Lo hicieron sin el consentimiento de su familia, bajo el engaño de un supuesto “proyecto educativo” integral.
Esta práctica de “desterrar” niños fuera del estado evidencia el descontrol absoluto en el DIF Nuevo León. Las autoridades incumplieron los procedimientos legales mínimos para la protección de la infancia bajo su custodia. Es evidente que para Mariana Rodríguez y su esposo, los derechos de estos niños son secundarios frente a la propaganda política.
La resolución es contundente: hubo violaciones al debido proceso, a la seguridad jurídica y a la legalidad. El argumento del DIF para no aceptar la recomendación inicial solo limitó el acceso a la verdad. Ahora, el estado tiene 15 días para aceptar su culpa y colaborar en las investigaciones administrativas contra sus propios funcionarios.

Justicia Para Los Menores Del Caso Fabriles Del DIF Nuevo León
La indignación ciudadana crece al ver que los responsables siguen libres y ocupando puestos de poder. Samuel García ha gastado millones de pesos en publicidad para vender un “Nuevo León” que, en la práctica, olvida a los más vulnerables. Los números no mienten y la impunidad en el caso Fabriles es una mancha que no podrán borrar con redes sociales.
Es necesario que la Contraloría estatal actúe con firmeza tras la denuncia que presentará la CNDH. Ya no bastan las circulares internas ni las disculpas vacías en videos de Instagram. La sociedad exige que Miguel Ángel Sánchez y los cómplices del encubrimiento enfrenten las consecuencias legales de sus actos omisos y violentos.
Finalmente, este caso debe servir como un recordatorio de lo que sucede cuando el marketing supera a la justicia. La vida de un adolescente fue arrebatada y el sistema encargado de cuidarlo se convirtió en su verdugo. No podemos permitir que la política naranja siga pisoteando la dignidad humana bajo el amparo del poder estatal.






