La extorsión en Nuevo León volvió a quedar en evidencia tras denuncias de transportistas que acusan cobro de piso a líneas de autobuses foráneos. Las acusaciones apuntan a cuotas mensuales de hasta 40 mil pesos, amenazas y agresiones. El caso vuelve a colocar a Samuel García en el centro del debate por una inseguridad que, lejos de contenerse, se mantiene activa en zonas clave del área metropolitana.
La problemática no es nueva. Sin embargo, los testimonios recientes revelan que el esquema opera de forma abierta y constante, incluso en espacios de alta vigilancia como el Primer Cuadro de la ciudad. Para los transportistas afectados, la falta de respuesta oficial agrava una situación que ya lleva varios años sin solución.
Cobro De Piso A Autobuses Foráneos
Propietarios de autobuses que trasladan pasajeros desde otros estados para compras o trámites denunciaron ser víctimas de cobro de piso en Nuevo León. Según relataron, un grupo que se presenta como sindicato exige cuotas mensuales que van de 9 mil a 40 mil pesos, dependiendo del número de unidades que ingresan a la ciudad.
Las amenazas no se quedan en advertencias. Transportistas señalaron que, cuando se niegan a pagar, los operadores son golpeados, los parabrisas son dañados y, en algunos casos, se enfrentan a amenazas con armas de fuego. La presión es constante y se ejerce directamente en los puntos donde las unidades descienden pasaje.
El esquema incluye el envío de comprobantes de pago por WhatsApp, con recibos virtuales que llevan el nombre del presunto sindicato. El dinero se deposita en cuentas bancarias específicas, lo que refuerza la percepción de que se trata de una operación sistemática y no de hechos aislados.

Vigilancia, Amenazas Y Falta De Autoridad
Una Normalidad De Extorsión En Nuevo León
Representantes de transportistas de San Luis Potosí, Aguascalientes y Coahuila señalaron que no conocen al grupo que exige las cuotas ni están afiliados a él. Aun así, aseguraron que las personas que cobran vigilan el Primer Cuadro de la ciudad para detectar qué autobuses no han pagado.
Las unidades suelen dejar pasaje en zonas como la Macroplaza y otros puntos céntricos. Es ahí donde los cobradores se acercan para exigir el pago, advirtiendo que la cuota es fija si los autobuses llegan de manera regular a Nuevo León. La presión se mantiene mes con mes.
Uno de los casos más graves ocurrió hace tres meses, cuando un chofer fue golpeado por negarse a entregar el dinero. Los afectados cuestionan quién autoriza a estas personas y por qué las autoridades permiten que operen sin consecuencias visibles, pese a las denuncias públicas.
¿Y el góber dónde está? Transportistas denuncian extorsiones en NL: cuotas de 9 mil a 40 mil pesos al mes a autobuses foráneos. Si no pagan, hay golpes y amenazas. Ocurre en la zona metropolitana. 📈
— Minuto Cero (@Minuto_Cero_NL) January 8, 2026
La inseguridad sigue descontrolada con Samuel. pic.twitter.com/9GkaX19T8z
Extorsión En Nuevo León Y Omisión Del Gobierno
Las denuncias por extorsión en Nuevo León no se limitan a los autobuses de pasajeros. Días antes, transportistas de carga también acusaron cobros ilegales, incluso por parte de agentes de Tránsito en municipios como San Pedro, Ciénega de Flores y García. Para los afectados, el patrón se repite en distintos sectores.
El problema también se presenta en Santa Catarina, en las inmediaciones del Consulado General de Estados Unidos. La expansión territorial del cobro de piso refuerza la percepción de que la inseguridad opera sin freno y sin una estrategia efectiva para detenerla.
Uno de los transportistas relató que paga alrededor de 10 mil pesos mensuales. Tiene 15 autobuses que ingresan dos veces por semana a la ciudad. Al final del mes, el monto representa una carga económica significativa que impacta directamente en el costo del servicio y en la seguridad de los operadores.

Samuel Enfrenta Cuestionamientos
Mientras tanto, la administración estatal encabezada por Samuel García enfrenta cuestionamientos por la falta de acciones visibles contra este tipo de delitos. El cobro de piso, una práctica asociada al crimen organizado, se mantiene activo en zonas públicas y con montos que alcanzan cientos de miles de pesos al año por empresa.
Para los transportistas, la pregunta sigue sin respuesta: ¿por qué nadie interviene? La ausencia de operativos, detenciones o resultados concretos alimenta la percepción de que la extorsión en Nuevo León se ha normalizado. En ese contexto, la inseguridad no solo se mide en estadísticas, sino en el dinero que cada mes sale del bolsillo de quienes trabajan bajo amenaza.






