La falta de claridad sobre el gasto de Samuel García en el Fan Fest genera serios cuestionamientos de la administración de Nuevo León. Aunque se prometió apertura total, la decisión del organismo Parque Fundidora de reservar expedientes financieros deja a la ciudadanía en la penumbra sobre los fondos aplicados para estas celebraciones internacionales.
Opacidad en la transparencia en contratos del Fan Fest causa indignación
El Parque Fundidora emitió el oficio oficial donde rechaza la entrega de copias de los contratos asignados por el evento del Fan Fest ocurrido durante el Munidal. Esta respuesta rompe la promesa previa del gobernador de rendir cuentas a la población neoleonesa.
Los gastos, ahora clasificados como “clasificados“, involucran montos destinados al montaje de escenarios e iluminación. A pesar del derecho a la transparencia de los recursos invertidos o gastados del gobierno estatal ningún ciudadano puede verificar las condiciones contractuales ni la identidad de los proveedores beneficiados debido a la negativa del parque y la administración samuelista.
La ciudadanía exige conocer las carátulas financieras del proyecto mundialista para conocer el destino de los recursos locales. El compromiso institucional quedó totalmente desmentido tras el ocultamiento de las facturas gubernamentales. ¿Dónde queda la confianza de los ciudadanos si su propio gobierno oculta todo tan descaradamente?

El ocultamiento de los gasto de Samuel García en el Fan Fest en Nuevo León bajo reserva oficial
El gobierno fundamentó la negativa al señalar un supuesto secreto comercial. Argumentaron restricciones de licenciamiento impuestas directamente por las normativas operativas de la FIFA, pero esto si es cierto debió ser algo que se comentará desde el inicio de la contratación, no ahora. También, si existe ya un contrato firmado, ¿por qué no da Samuel García Sepúlveda los gastos totales? ¿Tampoco puede eso?
El Portal de Transparencia del organismo argumenta que la difusión dañaría estrategias de marca. Los procedimientos técnicos y lineamientos de logística quedaron bajo candado institucional.
Incluso la información de seguridad pública fue reservada sin justificación clara. Este blindaje se mantiene pese a que el torneo internacional terminó en julio.
Cuestionan la falta de información del Fan Fest en Parque Fundidora
Las dependencias estatales evitaron publicar versiones públicas de los expedientes, ni siquiera un rastro de los gastos asignados. Tampoco aclararon el desglose final de la información del Fan Fest de la producción del evento masivo.
Esta postura contradice las declaraciones del Secretario General de Gobierno, Miguel Flores. El funcionario afirmó en julio que los números serían compartidos sin restricción alguna, pero ahora la transparencia en contratos del Fan Fest no se ve ni su rastro.
En aquel momento, Flores aseguró que la revisión sería accesible mediante transparencia. Sin embargo, los canales normativos cerraron las puertas a la auditoría social.

Declaraciones cruzadas sobre Samuel García Sepúlveda y el presupuesto real
El Secretario General admitió la existencia de desembolsos operativos en la organización. Dicha postura chocó con la versión previa de Samuel García Sepúlveda.
El mandatario estatal sostuvo inicialmente que el festival costó cero pesos a la hacienda. Sin embargo, el encubrimiento actual confirma que existió asignación de recursos públicos.
La discrepancia entre los discursos oficiales incrementa la desconfianza ciudadana. La sociedad exige ver los estados financieros reales de la festividad gubernamental.
Ciudadanía exige revelar el gasto de Samuel García en el Fan Fest
El manejo silencioso del erario estatal reabre la discusión sobre las prioridades presupuestales. Diversos colectivos civiles reclaman que los recursos públicos se administren con honestidad.
Las promesas de fiscalización pública quedaron anuladas por criterios burocráticos. La población neoleonesa ignora las cifras invertidas en la fiesta mundialista.
El ocultamiento permanente de expedientes confirma un patrón de hermetismo institucional. Nuevamente la sociedad civil queda al margen del control financiero del estado.





